• Daniel Carvalho

“No puedo ser parte de la coalición de un alcalde que no respeta la historia de la ciudad”

Con esta carta quiero anunciar las razones por las que dejo la coalición del alcalde Daniel Quintero en el Concejo de Medellín y por qué paso a trabajar desde la independencia.



Carta abierta de Daniel Carvalho al alcalde de Medellín Daniel Quintero


Medellín, 10 de febrero de 2021

Señor Daniel Quintero Calle

Alcalde de Medellín


Cordial saludo.


El 31 de octubre de 2019, tras su elección, le envié una carta pública. En ella reconocía que, si bien no había votado por usted, su programa de gobierno tenía una mirada moderna e incluyente que respetaba y valoraba los logros que llevaron a Medellín a ser una ciudad modelo para Colombia y el mundo. Como muchos, decidí confiar con reservas y acompañar su gestión desde una coalición mayoritaria de concejales, después de analizar la visión de ciudad que usted proponía y de conocer el equipo de empalme que lo acompañó. Lastimosamente, usted no está correspondiendo a esa confianza y a esas expectativas -ni en las formas ni en el fondo- y por ello ya no puedo seguir apoyando su actuar como alcalde.


Durante el año 2020 tuve la paciencia que consideré necesaria para un primer año de gobierno; ejercí un acompañamiento constructivo en la discusión del Plan de Desarrollo, brindé mi apoyo en la gestión de la pandemia, adelanté con varios de sus secretarios las gestiones necesarias para avanzar en proyectos importantes relativos a la diversidad, la creatividad y la sostenibilidad urbana; fui siempre respetuoso al señalarle a usted y a su equipo los errores que, a mi parecer, estaban cometiendo.


Si bien varios aspectos programáticos nos unían, yo era consciente de que el Modelo Medellín trasciende el nivel técnico y requiere de un continuo diálogo de saberes. Por lo anterior, le hice un llamado explícito en mi mensaje a seguir construyendo “un clima de diálogo social que proteja a los movimientos ciudadanos, escuche a los empresarios, se apoye decididamente en la academia y que nos blinde de la polarización estéril”. Hoy, catorce meses después del inicio de su mandato, debo reconocer que mi llamado fue despreciado. Actualmente hago parte de la enorme cantidad de ciudadanos que se sienten decepcionados por el estilo polarizador y adánico que usted trajo a nuestra ciudad; medellinenses de diferentes edades que se sienten desilusionados porque ya no reconocen en usted la alternativa serena, innovadora y esperanzadora por la cual votaron; ciudadanos de todos los barrios que se sienten engañados porque se dan cuenta de que sus compromisos y padrinos políticos desmienten la noción de independencia que los llevó a elegirlo.


Señor Alcalde, quienes hemos habitado esta ciudad, quienes hemos estudiado la historia de sus crisis y renacimientos, quienes hemos trabajado en proyectos de interés público desde la academia, la empresa privada, el sector público o el liderazgo social, sabemos que Medellín logró salir de sus horas más oscuras gracias a un trabajo cooperativo de fuerzas sociales, académicas, políticas y empresariales; sabemos que éste es el factor diferenciador que ha hecho de ella un ejemplo a seguir para las demás ciudades colombianas. Más allá de las necesarias y enriquecedoras diferencias ideológicas, Medellín ha sabido fijar y seguir un Norte: la generación de confianza y el fortalecimiento de lo público para ponerlo al servicio, prioritariamente, de los territorios y ciudadanos más vulnerables.


Para lograr lo anterior han sido indispensables algunas premisas básicas como la idea de construir sobre lo construido, generar diálogos respetuosos con la ciudadanía o privilegiar el desarrollo de nuestra ciudad por encima de la inocua polarización nacional. No sé si usted desconoce esto o simplemente lo desprecia, pero es evidente que no tiene interés en ello. Su discurso político va en contra de tales premisas y sus irresponsables señalamientos a los actores que durante décadas han contribuido a que nuestra ciudad progrese (funcionarios, científicos, empresarios, académicos, etc.) rompen con el modelo de gobernanza que tanto nos costó construir, mientras minan la confianza ciudadana en sus instituciones y obstaculizan el diálogo ciudadano; su estilo divisor ha provocado que actualmente no se hable de nuestra Medellín por sus proyectos y logros sino por las frecuentes peleas mediáticas que nos acostumbró a verlo protagonizar. Sus actuaciones han puesto en peligro grandes referentes de la ciudad como Buen Comienzo, Ruta N, EPM o el Jardín Botánico, por mencionar sólo algunos casos entre muchos que usted parece decidido a modificar a su antojo bajo la lógica inverosímil de que aquí todo estaba muy mal hasta su llegada.


Siendo coherente con lo anteriormente expresado y a la luz de mi experiencia académica, personal y política, no puedo continuar siendo parte de una coalición que apoya a un mandatario que no está respetando la historia de la ciudad ni escuchando el descontento de sus habitantes, tanto de quienes no votaron por su propuesta como de aquellos que sí lo hicieron y ahora se sienten defraudados con el direccionamiento que le está dando a la ciudad. Continuaré con mis labores como concejal tal y como lo he hecho: de manera propositiva, transparente, de cara a la ciudadanía y a mis electores, abanderando los temas por los que he trabajado y en los que continuaré insistiendo desde la independencia crítica.


Señor Alcalde, concluyo diciéndole que está a tiempo de hacer una pausa, analizar sus acciones y recobrar el rumbo. El debate y las diferencias ideológicas enriquecen la democracia, pero tramitar esto de la manera en la que usted lo está haciendo es erróneo, todavía está a tiempo de corregir su actuar. Mi consejo sigue siendo el mismo que le expresé hace un año: tenga la sabiduría para rodearse bien y oídos críticos y atentos para escuchar el descontento ciudadano. Quiero insistir en que continuaremos dispuestos y comprometidos en aportar ideas y apoyar las iniciativas que consideremos beneficiosas para la ciudad, así como en señalar los errores de manera respetuosa y con argumentos, de cara al beneficio de Medellín.


Cordialmente,


Daniel Carvalho Mejía

Concejal de Medellín





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