• Daniel Carvalho

Aceptemos que todos tenemos algo de racistas

Todos tenemos algo de racistas. Y está bien que lo aceptemos y cambiemos actitudes cotidianas que hacen daño.


Para aprender de lucha contra el racismo invité a este capítulo del concejal de la familia a mi amiga Daniela Maturana.


Conozcamos nuestras raíces y abracemos como un regalo la diversidad que nos habita.


En el mundo se han desatado una serie de manifestaciones contra el racismo por un hecho ocurrido en Estados Unidos, donde un hombre afroestadounidense fallece luego de que un agente policial se arrodillara sobre su cuello durante un arresto.


Pero esto no solo pasa en Estados Unidos, en Colombia no somos ajenos, pues hay tanto o más racismo que en estos lugares.


Hablamos con Daniela Maturana, exconcejala de Medellín y quien ha trabajado por la defensa de la diversidad, el respeto, la valoración étnica y la etnoeducación, para entender de qué se trata el racismo y cómo se manifiesta en nuestra sociedad.


Dejando claro que el racismo va mucho más allá de algunos comentarios hirientes, Daniela nos aclaró que es toda una estructura que viene desde la colonización y la esclavización; cuando los europeos colonizan África, secuestran a sus habitantes, los despojan de sus raíces, de su historia y empiezan a decir que no pensaban, que eran animales. Todo esto para traerlos a América y explotarlos laboralmente, a las mujeres, además, sexualmente.


Esto hizo que las personas que eran descendientes de estos esclavos tuvieran menos acceso a oportunidades.


El racismo es un sistema político, económico y social donde es la población blanca la que siempre ha tenido el poder.


Por esto hay mucha gente que se equivoca al decir que existe el racismo inverso, pues para que esto suceda tendríamos que devolvernos en la historia y que los americanos indígenas y los africanos empezaran a colonizar, explotar y expropiar a los europeos.


"Chistecitos" racistas y otros comentarios para no repetir

Al hablar de racismo también se debe hablar de los estereotipos, que a veces se reflejan en “chistes” que terminan siendo microracismos.


Esos que nos dicen que la mujer negra solo sirve para ser empleada del servicio doméstico o que el hombre negro debe ser jugador de fútbol.


Esto se puede convertir en un trauma generacional y debe cambiar. Tenemos que dejar de clasificar a la gente o de pensar que hacen mejor algunas cosas que otros, como por ejemplo bailar, solo por su color de piel.


Para ayudar a resolver este problema estructural, Daniela nos habló de la etnoeducación como una puerta que se abre para seguir con la lucha antiracista. Debe haber un proceso pedagógico. En Colombia tenemos un vacío educativo que crea una especie de invisibilización histórica del pueblo negro, para esto es clave un modelo nacional de etnoeducación.


En los colegios y universidades no se enseña con la misma profundidad la historia de las civilizaciones y reinados de África, casi todos crecimos con una mirada de ese continente como el pobre, de las desigualdades, de los conflictos porque los libros no lo contaban, porque hubo un sistema político y colonial que invisibilizó esa historia.


Hay que transformar los imaginarios y estereotipos, porque cuando hablamos de discriminación, machismo, racismo, entre otros que son tan perjudiciales para la sociedad, mucho de esto obedece a desconocimientos, patrones aprendidos culturalmente y socialmente se convierten en normas.


Hay que conversar, generar debates incómodos, alzar la voz, luchar, visibilizar para que haya incomodidad y se ayude a generar grandes cambios.


Sigue a Daniel Carvalho en sus redes sociales:


Facebook

Instagram

Twitter

Youtube

©2020 Comunicaciones Daniel Carvalho.